En el mundo en que vivimos es de suma importancia hablar al menos dos idiomas, si se quiere hacer crecer nuestra empresa, que nuestros servicios y productos lleguen a nuevos mercados es imperativo hacerlo en más de un idioma. No solo para los negocios, para los estudios pasa igual, si queremos aprender más debemos ser capaces de poder interpretar información disponible en otros idiomas.
Internet ha mostrado a personas y empresas que conviven dentro de la red la importancia de poder comunicarse en algún idioma extranjero dominante (sí me refiero al inglés), si bien el español se encuentra entre los idiomas más importantes del mundo, el inglés sigue siendo el primero y para nosotros los hispanohablantes es necesario poder comprenderlo, hablarlo y escribirlo.
Muchos se preguntan por qué servicios tan famosos como Facebook, Twitter, Flickr, Google llegan a nuestros mercados y destruyen completamente el ecosistema local, invaden cada espacio y personas que jamás usaron nuestros servicios se convierten en fanáticos de sus servicios. La respuesta es, por la localización, algo que el hispanohablante (personas y empresas) no han terminado de entender es que la traducción NO es suficiente, no basta tomar nuestros documentos, introducirlos dentro de un traductor automático y colocar todo el texto resultante en nuestro sitio web.
Si no entendemos la importancia de la localización del contenido, estaremos destruyendo cualquier posibilidad de captar la atención del público al que queremos llegar.
Peor aún, usar los famosos traductores automáticos disponibles para los sitios web que traducen todo el contenido con un simple clic, obviamente para el ojo no entrenado el resultado debe estar bien, para el que no entiende muy bien el idioma extranjero todo “le suena” correcto, lamentablemente NO lo es. El resultado no tiene sentido y lo peor es que la imagen de nuestra empresa o la nuestra se ve afectada negativamente por ello.
La localización de contenido consiste no simplemente en traducir el contenido del idioma original al idioma deseado, sino también entender al público objetivo para el que se está traduciendo, se debe adaptar la forma, el estilo, los colores y el tono en que se expresan las palabras, todo este conjunto es lo que define la localización. Entender esto es esencial, de lo contrario estaremos destruyendo cualquier posibilidad de captar la atención del público que queremos.
Otro problema frecuente es el de los dialectos y las expresiones muy particulares. Esto lo veo a menudo, los hispanohablantes que realizan traducción de contenido del inglés al español tienden a usar expresiones locales que por lo general otros nativos del idioma no comprenden por tener procedencias distintas. Este error se ha de evitar, el español originado a partir del castellano es la base de todos los hispanohablantes, es lo que aprendemos como pilar de nuestro idioma, este español se denomina neutro y significa que cualquier hablante del idioma puede entenderlo sin importar de qué país provenga.
Se podría pensar que las empresas grandes que he nombrado al principio son perfectas en este sentido, sin embargo no lo son, al contrario algunas de ellas incluso obligan a crear palabras nuevas para poder referirse a sus servicios o funciones lo cual si bien es consecuencia directa de la globalización, lo es también una muestra de la incapacidad de dichas empresas a adaptarse a los mercados extranjeros. Twitter es uno de los casos más notables de esta incapacidad, su uso del Tweet (palabra en inglés que describe el sonido que hace un ave pequeña) es imposible de traducir sin perder la relación con el nombre de la empresa, como consecuencia han forzado el uso de Twit como sustituto en español y se ven palabras tan en mi opinión absurdas como “Retwittear”.
Soy colaborador en el proyecto de traducción de Twitter y cada día me desencanta más el proceso en el que el equipo de internacionalización de Twitter para la comunidad hispanohablante lleva a cabo su trabajo. Las personas que trabajan para la empresa pareciera que desconocen cosas realmente esenciales en los procesos de traducción, incluso con las actualizaciones que se han llevado a cabo recientemente es inconcebible que los errores se extiendan hasta en aparentes controles de calidad. Hay una nueva funcionalidad en el sitio de traducción llamada “Translation Feedback” y aparentemente se presentan algunas frases por traducir y una lista de opciones posibles, la idea es elegir la traducción correcta, ahora, la finalidad de esto no sé si sea verificar el nivel de traducción del colaborador o que por el contrario ellos lo usen para comprobar si las frases que usan actualmente son correctas; sin embargo el resultado es bastante incomprensible.
En mi caso se me presentaron tres preguntas, las dos primeras fueron fáciles de responder porque las opciones no mostraban ambigüedad, sin embargo la tercera tenía dos posibles respuestas correctas y he elegido la más adecuada en cuanto a contexto y tomando en cuenta el uso neutral de la lengua, para mi sorpresa la respuesta fue incorrecta y la opción “correcta” usada por la aplicación era la versión menos neutral escogida por uno de los miembros del equipo de Twitter.
Además de todo ello, muchos colaboradores se quejan de la falta de contexto de las frases para traducir, pero al parecer a ninguno de los miembros del equipo parece interesarle esta clase de solicitudes y esto desde mi punto de vista es un factor que puede disminuir en gran medida el interés de las personas que invierten de forma gratuita su tiempo para hacer que esta aplicación sea más fácil de adoptar por los hispanohablantes.
Si piensas localizar tu sitio usando colaboradores, toma en cuenta sus necesidades ya que si no lo haces obtendrás traducciones de pésima calidad y personas descontentas de la forma en que fomentas tus relaciones con la comunidad.
Este tema es bastante complejo y es importante crear un debate concienzudo donde se puedan encontrar soluciones creativas a uno de los grandes problemas de la red actual, en resumen:
- Para realizar una traducción de calidad es imperativo contar con un contexto,
- Es mejor localizar y no traducir,
- Estudia el público objetivo detenidamente para realizar una localización exitosa,
- No utilices traductores automáticos, si no estás dispuesto a hacerlo bien, no lo hagas,
- Si pides colaboración para traducir tus productos y/o servicios, sigue de cerca los problemas que expresan tus colaboradores y trabaja con ellos para encontrarles solución,
- Solicita a personas nativas del idioma al que has realizado la localización que den su opinión sobre la calidad de la misma,
- Finalmente, si quieres crecer debes localizar!
Me interesa mucho tu opinión al respecto, recuerda dejar tu comentario y compartir este artículo con tus conocidos
.



